El cierre de 2025 en la Ciudad de México quedó marcado por una tragedia en Santa Fe: cuatro personas, entre ellas un menor de edad, perdieron la vida por intoxicación de gas dentro de una vivienda la noche del 31 de diciembre. Lo que debía ser una noche de celebración se convirtió en una escena de dolor e incertidumbre para una familia y para toda la comunidad de la alcaldía Álvaro Obregón.
De acuerdo con los primeros reportes, los servicios de emergencia acudieron a un domicilio ubicado en la colonia Santa Fe, en la esquina de Galeana y Diego Ordaz, tras recibir el aviso de varias personas inconscientes dentro de una casa. Al ingresar, elementos de seguridad y cuerpos de rescate encontraron a siete personas intoxicadas, de las cuales cuatro ya no presentaban signos vitales.
Las víctimas mortales fueron dos mujeres jóvenes, un hombre adulto y un menor de 8 años, mientras que otras tres personas fueron trasladadas de urgencia al Hospital Enrique Cabrera, donde su estado de salud se reporta como delicado. La vivienda fue acordonada y los tanques de gas retirados para evitar un nuevo riesgo en la zona.
Las autoridades señalaron que la causa del fallecimiento fue la inhalación de monóxido de carbono, generada por una fuga de gas al interior del inmueble. En la habitación donde dormían las víctimas se localizaron tres tanques de gas, uno de 20 kilos y dos de 10, y uno de estos últimos presentaba fuga, lo que facilitó la acumulación del gas en un espacio cerrado y con poca ventilación.
Desgraciadamente, detrás de muchas de estas tragedias hay un patrón común: instalaciones domésticas sin mantenimiento, tanques de gas en mal estado, válvulas viejas y uso de equipos de combustión en espacios cerrados sin ventilación adecuada en temporada invernal. La tragedia de Santa Fe no es un caso aislado, sino el reflejo de una problemática de seguridad doméstica que debe atenderse.