La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha presentado una versión clara y contundente del caso de Edith Guadalupe Valdés: sostiene que el vigilante del edificio, Juan Jesús "N", planeó el crimen y desconectó las cámaras de videovigilancia para ocultar sus acciones.
La dependencia afirma que el ataque no fue un incidente aleatorio, sino parte de un modus operandi premeditado, que aprovechó la confianza que el joven tenía como guardia de seguridad de un condominio en la avenida Revolución, en la alcaldía Benito Juárez.
Según la fiscal Bertha Alcalde, las investigaciones técnicas revelan que las cámaras del edificio se desconectaron entre las 16:23 y las 17:44 horas del 15 de abril, justamente el lapso en que Edith ingresó al inmueble y desapareció.
La FGJCDMX señala que solo el vigilante tenía acceso directo al sistema de seguridad y que, tras el ataque en la caseta de vigilancia, se efectuaron maniobras de limpieza de la escena, incluyendo la remoción de cámaras y la ocultación del cuerpo de la joven en el sótano del estacionamiento.
Aunque la Fiscalía subraya que el arresto de Juan Jesús "N" no cierra el caso (aún se investiga si actuó solo o si existen conexiones con otros hechos de abuso en el mismo edificio), estos detalles, sumados a hallazgos periciales de restos biológicos, conforman la base de la imputación por feminicidio agravado contra el vigilante.