El Gobierno de la Ciudad de México presentó una nueva estrategia contra el despojo de inmuebles y anunció que los reportes por invasión o intento de apropiación ilegal de una vivienda serán atendidos por la policía en menos de tres minutos. Además, las autoridades prometieron asegurar y, cuando proceda, restituir los inmuebles en un plazo máximo de 15 días.
La estrategia fue presentada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, en medio de la preocupación por el aumento de casos y las denuncias sobre redes que utilizan documentos falsos, cambios de cerraduras, mudanzas y procedimientos jurídicos simulados para apropiarse de casas y terrenos.
El nuevo protocolo contempla que los reportes sean atendidos en todos los cuadrantes de la capital. Cuando los policías lleguen y confirmen que existe una invasión en curso o una conducta que pueda constituir un delito flagrante, podrán detener a los responsables y ponerlos a disposición del Ministerio Público.
Si no se trata de un caso flagrante, la persona afectada será canalizada para presentar la denuncia correspondiente y recibir acompañamiento jurídico. Esto es importante porque no todos los conflictos relacionados con inmuebles son necesariamente despojos: algunos corresponden a disputas civiles, familiares, sucesorias o de propiedad.
Además de la respuesta policial inmediata, el gobierno capitalino estableció como meta que los inmuebles asegurados puedan ser restituidos en un plazo de hasta 15 días, siempre que la situación jurídica permita acreditar quién es el propietario o poseedor legítimo. La judicialización de los casos tendría un plazo objetivo de hasta 30 días.
Sin embargo, estos tiempos no significan que todas las viviendas serán devueltas automáticamente en 15 días. La propia naturaleza de cada expediente, la existencia de juicios civiles y la revisión de escrituras o documentos pueden modificar los plazos. En casos donde no hay claridad sobre la propiedad, el proceso puede ser más largo.