El Tren Ligero de la Ciudad de México, que por décadas ha sido uno de los símbolos de la movilidad en el sur de la capital, acaba de renacer con un nuevo nombre y una nueva imagen. A partir de 2026, el sistema que conecta Xochimilco con Tasqueña ya no solo se conoce como Tren Ligero, sino como "El Ajolote", un proyecto de modernización que busca mejorar tiempos de traslado, capacidad de pasajeros y calidad de servicio.
Por supuesto que este proyecto cobra especial relevancia en el contexto del Mundial 2026, pues aunque los trenes conservan el recorrido tradicional de aproximadamente 13 kilómetros, muestran una cromática renovada, interiores más amplios, mejor iluminación y sistemas de información modernos, todo pensado para que viajar en este transporte capitalino sea más cómodo, ordenado y seguro.
El nuevo nombre "El Ajolote" se inspira en la emblemática especie endémica del Valle de México, símbolo de la riqueza natural y la identidad del sur de la capital. Bajo esta imagen, se han incorporado 17 nuevas unidades modernas, prácticamente duplicando la capacidad de transporte de pasajeros, de unos 130a 190 mil diarios a hasta 250 mil usuarios en el tramo Tasqueña–Xochimilco.
Opera entre las terminales de Tasqueña y Xochimilco, pasando por alcaldías como Coyoacán, Tlalpan y Xochimilco, con paradas en estaciones como Loreto, San Andrés Tomatlán, Huipulco, Estadio Azteca (reservada en gran parte para eventos del Mundial) y otras estaciones clave del sur de la CDMX.
A partir de mayo de este 2026, el servicio ya se ofrece de manera completa entre ambas terminales, tras meses de obras y ajustes de infraestructura, lo que permite a los usuarios realizar el trayecto sin necesidad de transbordos o cambios forzados en el medio. Se prevé que sus beneficios vayan mucho más allá del Mundial y del ámbito turístico.