Decenas de pacientes con enfermedades incurables, familiares y activistas realizaron en la Ciudad de México la Primera Marcha por una Muerte Digna para exigir que se legalice y regule la eutanasia en México.
La movilización fue encabezada por personas que enfrentan padecimientos crónicos, degenerativos o terminales. Los participantes partieron del Palacio de Bellas Artes y avanzaron hacia el Congreso de la Ciudad de México; posteriormente, los organizadores contemplaron continuar hasta Palacio Nacional.
Durante la marcha, las personas participantes lanzaron consignas como “¡Mi cuerpo, mi vida!” y “¡Mi vida, mi muerte, mi decisión!”. El objetivo fue colocar en el debate público el derecho de los pacientes a decidir sobre el final de su vida cuando enfrentan enfermedades avanzadas y sufrimiento permanente. 2147
La movilización reunió aproximadamente a 200 personas, entre pacientes, familiares, organizaciones y activistas. Para quienes participaron, la discusión no busca promover la muerte, sino reconocer la autonomía y la dignidad de las personas en situaciones médicas irreversibles.
La protesta impulsó la llamada Ley Trasciende, una iniciativa que plantea despenalizar y regular la ayuda médica para morir mediante eutanasia bajo condiciones específicas.
La propuesta busca establecer controles para evitar decisiones bajo presión, abusos o intervenciones sin autorización del paciente. De acuerdo con sus promotores, el procedimiento solo podría solicitarse cuando la persona:
- Tenga una enfermedad crónica o degenerativa en etapa avanzada.
- Enfrente un padecimiento grave o amenazante para su salud.
- Exprese de manera libre y clara su voluntad.
- Reciba información médica suficiente.
- Otorgue su consentimiento informado.