Ernesto Ruffo Appel fue trasladado a la Ciudad de México y será ingresado al Penal del Altiplano, tras su detención por presunta participación en una red de huachicol fiscal. La Fiscalía General de la República lo acusa de delincuencia organizada y contrabando, en un caso que también apunta a un presunto quebranto millonario al fisco.
Aunque reconocido históricamente por ser el primer gobernador de oposición en México (de Baja California en 1989), rompiendo 60 años de hegemonía del PRI, ahora (a sus 74 años) se encuentra bajo un proceso legal complejo.
El exgobernador de Baja California fue detenido en Ensenada por elementos federales y luego llevado a instalaciones de la FGR en Tijuana antes de su traslado a la capital. Una vez en el Altiplano, deberá comparecer ante un juez federal para conocer formalmente los cargos y definir su situación jurídica para los próximos años.
Este penal se encuentra en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México y es considerado el penal de mayor seguridad del país. Cuenta con paredes de concreto y acero de un metro de grosor y placas para detectar movimientos subterráneos. Tiene además sistemas que bloquean las señales de comunicación en un radio de 10 kilómetros.
Ha albergado a los criminales más famosos del país, como Rafael Caro Quintero, "El Güero" Palma y Ovidio Guzmán, sin embargo, de ahí se fugó Joaquín "El Chapo" Guzmán en 2015 a través de un túnel subterráneo. Tras el incidente, la prisión fue fuertemente remodelada y reforzada.
Ruffo podría pasar hasta 2 años en prisión preventiva mientras concluye su proceso judicial. Por los delitos imputados de delincuencia organizada y huachicol ferroviario, la pena final podría sumar de 20 a 60 años de prisión, dependiendo de las agravantes.